Un nuevo feminismo, una nueva transexualidad

 <El Comentario de la Semana > Por Kim Pérez

    Un nuevo feminismo, una nueva transexualidad

El no-binarismo, cuya consecuencia es transformar los sistemas cerrados de sexogénero en conjuntos difusos, está teniendo una serie de efectos en todos los conjuntos identitarios y en sus políticas.

En el feminismo, ha transformado lo que ya se llama “feminismo clásico” en un “transfeminismo”, todavía incipiente, pero que manifiesta señales de representar el futuro.

En él, alentado también por la teoría de la decolonización, el feminismo supera cualquier riesgo de limitarse a ser un simple corporativismo o sindicalismo de las mujeres, que tutele sus intereses inmediatos en competencia con otros, para volver a su pleno entendimiento como liberacionismo de género, protagonizado por mujeres (difusas) y por cualquier otra persona con planteamientos afines.

Así se supera históricamente la paradoja de que, cautivado por el binarismo generalizado, el feminismo, el primero de los movimientos de liberación de género, haya caído hace ya tiempo en un binarismo radical, concebido biologistamente como lucha de “mujeres” contra “hombres”, o de “todas las mujeres” contra “todos los hombres”.

De hecho, apenas tomó fuerza el feminismo, y a imagen suya, surgió otro liberacionismo de género, el de los gays, que resultaban ser hombres que sufrían la opresión de otros hombres, en términos mucho más violentos e incluso letales que la que sufrían las mujeres. Esto visuabilizaba que la opresión de género no era sólo de los hombres contra las mujeres, sino de los hombres contra algunos hombres por lo menos; e incluso, hacía pensar que, si había algunos hombres víctimas de la opresión de género, también podía haber hombres que no quisieran funcionar como opresores, y que la línea de la opresión de género, aun siendo de género, no pasaba por la separación biológica entre “hombres” y “mujeres”, entendidos binaristamente.

Tiene gran interés a efectos dialécticos, es decir, a efectos de discusión histórica, y de clarificación de las ideas, un hecho que por tanto no considero negativo, sino la negación de una afirmación previa que deberá ir seguida por una nueva afirmación, a un nivel de comprensión mayor: me refiero a que, en las recientes e históricas Jornadas Feministas   Estatales de Granada, al mismo tiempo que entraba en ellas en tromba el transfeminismo (nueva afirmación), se preparaba una fiesta de clausura reservada para mujeres, que se quiso cerrada para hombres (negación de la previa afirmación del dominio masculino), lo que despertó una fuerte contestación por los sectores más renovadores.

Si los efectos del no-binarismo en el feminismo son espectaculares (las consecuencias de todas  estas aparentes minucias son inmensas), los que pueden tener en los colectivos trans son grandísimos en teoría, aunque en la práctica lo único que hacen es confirmar la validez de muchas prácticas personales.

Precisaré que, entre las personas trans / transexual/ transexuales / transgéneros, hay muchas que tienen una identidad definidamente femenina, otras muchas que tienen también una identidad definidamente masculina y otras muchas que tenemos una identidad o unas identidades que a falta de una mejor descripción definiremos como trans.

Pues bien, el no-binarismo y  la teoría de los conjuntos difusos de género dan a cada una de esas identidades un sitio justificado lógicamente, a la vez que les permiten afirmar los puntos de contacto o intersección entre conjuntos.

Una vez afirmado y entendido que, más que mujeres, existe un conjunto difuso de mujeres, que abarca a una gran variedad de seres humanos, resulta natural que entre ellas estén las trans femeninas.

Lo mismo se puede decir frente al anteriormente entendido como conjunto cerrado de hombres, tan cerrado, que en definitiva dejaría fuera a numerosos varones. En cuanto vemos que en realidad es un conjunto difuso de hombres, resulta natural que entre ellos se considere a los trans masculinos.

Si, como efecto de todo ello, vemos que también existen conjuntos más difusos todavía, como el de los intersexuales o andróginos, que tengan identidad intersexual o andrógina (y no masculina o femenina), resulta también más natural que las personas trans con identidad intersex o neutra, o la que queramos decir, tengamos plenamente nuestro lugar en este conjunto difuso.

Por otra parte, por la manera de exponer lo que hasta ahora he dicho, se discierne claramente una de las intersecciones entre estos conjuntos difusos: la condición de trans, de personas que hemos hecho una transición de género, común a trans masculinos, trans femeninas y trans neutros, o ambiguos, o intersex, o como queramos decirlo.

El cambio de unos conceptos a otros es tan fuerte que, teóricamente, sería incluso conveniente ajustar con mayor precisión el mismo nombre de “trans-sexual”, entendido  hasta ahora como persona que transita de un sexogénero (cerrado) al otro (no menos cerrado)

Se puede entender desde ahora como persona que transita externamente de uno de los conjuntos difusos a otro, bien sea de las formas más diferenciadas de uno a las formas más diferenciadas de otro, bien desde, o hacia las formas menos diferenciadas de uno u otro.

Es decir, se puede transitar hacia un modelo Stallone, con toda conciencia y voluntad, o hacia un modelo Jennifer López, con la misma conciencia y voluntad, y todo eso es legítimo, u optar por quedar en una zona menos diferenciada, y sin embargo difusamente masculina o femenina, y también es eso legítimo. 

Si se piensa en esta segunda posibilidad, la transición resulta inmediatamente menos definida, e incluso se puede afirmar que a veces casi no hay transición, que la persona permanece simplemente donde está, en un lugar relativamente alejado de los centros más densos y definidos de esos conjuntos difusos.

Ni que decir tiene que las actuales "pruebas de la vida real", realizadas con presupuestos binaristas por las unidades de género, dejan de tener sentido. Yo (cualquiera) podría pretender una transición de hombre a mujer, y optar por vestir vaqueros y saquitos anchos.

Justamente, y ya históricamente, en su corta historia, el no-binarismo, o su consecuencia, la teoría de conjuntos difusos de género, lo que hace es darnos un lugar racional a las muchas personas trans, sea que entendamos nuestra identidad como cercana a los centros de los dos mayores conjuntos difusos, el de hombres y el de mujeres, sea que nos entendamos lejos de esos centros, en la periferia más difusa, es decir, que no queramos ser hombres (difusos) ni mujeres (difusas), sino simplemente nosotros mismos, asumir nuestra singularidad.

En los dos casos, la palabra transexual  gana en agilidad o flexibilidad o comodidad al tratarse de la plena inserción en conjuntos difusos y no cerrados.

En los conjuntos cerrados, en efecto, era preciso afrontar su cerrazón;  su definición cerrada, caracterizada por la lógica del sí o el no (XY sí o no; XX sí o no; o genitales de esta forma, sí o no; o de la otra, sí o no) podía siempre intentar cerrar el paso a quienes no coincidieran con ella.

En cambio, la definición difusa de hombres puede incluir por igual a varones XY o XX. La definición difusa de mujeres incluye por igual a mujeres XX y XY (y en los dos casos, a otras variantes cromosómicas) con las consecuencias revolucionarias que hemos visto para el feminismo.

Por otra parte, la persona transexual no tiene que preocuparse demasiado por no alcanzar una igualdad perfecta con las personas que están allí de nacimiento, pues en realidad, unas y otras pertenecemos al mismo conjunto difuso, en el que siempre hay un más y un menos. La lógica difusa es la del más o menos, no la del sí o no, y en esto consiste su adecuación a muchas de las realidades humanas.


europapress.es


MÁLAGA

La II Semana Feminista de Málaga ofrece desde hoy y hasta el 1 de mayo charlas, debates y mesas redondas

MÁLAGA, 26 Abr. (EUROPA PRESS) –

   La II Semana Feminista de Málaga, organizada por la Asociación Ojalá, en colaboración con la Diputación de Málaga, ofrecerá desde hoy lunes y hasta el 1 de mayo conferencias y mesas redondas, la presentación de un libro, charlas-taller o una fiesta, con el objetivo de visibilizar la sexualidad femenina, haciendo especial hincapié en opciones como la homosexualidad, la transexualidad y la bisexualidad.

   El objetivo de la semana feminista es visibilizar, analizar y reflexionar la identidad de género y, además, los derechos de las mujeres respecto a su sexualidad, según indicó durante la presentación de esta iniciativa la diputada provincial de Igualdad y Participación Ciudadana, Paloma Alonso.

   Por su parte, la diputada de Juventud, Deporte y Formación, Encarnación Páez, explicó que esta segunda semana feminista es "muy interesante", en tanto que se habla de "los innombrables", y agregó que "no hay nada más negativo que la no existencia, y las lesbianas no han existido, simplemente la sexualidad femenina no ha existido, no se ha hablado de ella, se ha criminalizado, demonizado y el placer femenino es algo que no se ha tenido en cuenta hasta hace muy poco tiempo".

   Teresa Pineda, representante de Ojalá, indicó que las mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales "están doblemente discriminadas", ya que el género y la orientación sexual "no sólo es una doble discriminación, sino que es una discriminación que se multiplica".

   Por su parte, la portavoz de Malaka Lesbos, Lorena García, colectivo integrado en Ojalá, resaltó el "desconocimiento" sobre el concepto del feminismo, ya que, a su juicio, significa "la igualdad entre hombres y mujeres, no es como el machismo, ya que eso sería el hembrismo".

ACTIVIDADES

   La II Semana Feminista coincide con el Día Internacional de la Visibilidad Lésbica, y los temas a debate girarán en torno a la identidad de género, la realidad y las aspiraciones de las mujeres transexuales o la difusión de la manera de pensar y sentir de las homosexuales.

   La mayoría de las actividades se desarrollan en el Centro Cultural Provincial y entre esas actividades se encuentran una mesa redonda sobre la situación de las mujeres y hombres en el mercado laboral desde una perspectiva de género; una conferencia sobre construcción de género, a la que seguirá un documental que denuncia la violencia contra las mujeres transexuales, y una conferencia sobre transexualidad y cirugía.

   Por otro lado, la escritora McBerni presentará en la librería Proteo, a las 19.00 horas del próximo miércoles, el libro ‘Quimera’, mientras que el jueves la jornada estará dedicada a la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

   Aparte de las conferencias y mesas redondas, la II Semana Feminista incluye un taller titulado ‘Tupper sex para la mujer’ y otro de ‘Conocimiento corporal a través del masaje erótico’. Además, la sala de conciertos Eventualmusic acogerá la fiesta de clausura.

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