EL ACOSO A LOS TRANSGÉNERO.

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EL ACOSO A LOS TRANSGÉNERO.

z2<<ÉSTE CUERPO NO ES EL MÍO>>

z1Iraida Canudas Hernández
Javier Francés Pascual
Bianca Mihai
Miriam Pérez Perulero
Salut Pública Maria Dolores Cid

RESUMEN
El transgénero es aquella persona con una identidad sexual que no concuerda con su género visible. Este colectivo ha sido perseguido y atacado desde siempre además de repudiado socialmente. A continuación se presenta un análisis de lo que significa ser transgénero y todos los problemas que ello conlleva, conjuntamente con una evaluación del tipo de acoso al que están expuestos durante su vida. Este análisis se obtuvo de diversas fuentes bibliográficas y se consiguió confirmar mediante entrevistas a tres pacientes, uno de género masculino y dos de género femenino, transgéneros con edades muy diversas que oscilaron entre los 22 y 70 años, que en la entrevista mostraron su experiencia e hicieron juicios de valores sobre ella para que pudiéramos evaluar tanto los tipos de acoso que han sufrido como sus sentimientos y reacciones. Los resultados fueron que el acoso viene dado por el rechazo social a lo desconocido y por la desinformación además de la imagen sensacionalista de los medios de comunicación. Este acoso se produce desde temprana edad por los compañeros siempre que se denoten las diferencias y se reafirma posteriormente tanto por compañeros de trabajo como por gente desconocida en gestos cotidianos. La familia es un punto de inflexión en la seguridad del transgénico y la primera reacción suele ser negativa. Las entrevistas han confirmado el análisis. Podemos concluir con la afirmación de que el acoso al transgénero se da generalmente en todos los casos por la consecuencia de la desinformación social. Es un caso grave que puede causar problemas psicológicos, como la disforia, con la consecuencia de inhibición y carencia de relaciones interpersonales por marginación o autoaislamiento y puede acabar con la vida del paciente.

INTRODUCCIÓN, JUSTIFICACIÓN.
El interés y la preocupación social por el acoso escolar y/o transgénero, exclusivamente en España, va en aumento. Este hecho se debe a tragedias tales como suicidios de las partes afectadas a consecuencia de sufrir acoso por parte de los compañeros e incluso de la propia familia. Existe una progresiva concienciación sobre la importancia de los derechos humanos y sobre la educación acerca de este tema en espacios tan vulnerables como el colegio. La intervención por parte de los asistentes sanitarios es de vital
importancia, pues hay que preparar y enseñar a la sociedad conceptos éticos y morales, enseñar a los padres a actuar delante de situaciones de acoso y a intervenir delante del primer síntoma.
Debido al aumento de casos en los últimos años, las investigaciones sobre la incidencia, factores, consecuencias, características y todo tipo de variables del fenómeno bullying han incrementado las investigaciones con el fin de conocerlo mejor para la elaboración de instrumentos de evaluación e intervención. Este tipo de acosos son generalizados, es decir, afectan indiferentemente del país o clases sociales. A menudo se asocia de manera exclusiva la transexualidad con el mundo adulto como si la identidad de género fuera únicamente fruto de un largo proceso de introspección personal resuelto al cabo de muchos años. No es así. Poco a poco y reclamando visibilidad se manifiesta públicamente una nueva generación transexual, padres de niños y niñas plenamente conscientes de la identidad real de sus hijos reclaman derechos para ellos y un reconocimiento libre de tabúes y prejuicios, y en un ecosistema social nada fácil. Son los menores y los jóvenes, que han vivido en su propia piel esta realidad y que de bien pequeños han hecho el tránsito de género, los que lo manifiestan con más rotundidad y una gran madurez propia de haber logrado la liberación desde el sufrimiento más íntimo.

MARCO TEÓRICO
A día de hoy podemos encontrar infinitas definiciones acerca del acoso y sus vertientes, es decir, el acoso se puede dar en diferentes lugares y situaciones: acoso escolar (bullying), acoso en el ámbito laboral (mobbing), acoso transgénero, acoso en el ámbito laboral por parte del jefe (bossing)… El acoso, también llamado maltrato psicológico, es un continuado y deliberado maltrato verbal o modal que recibe una persona por parte de otra u otras con la función de reducirlo, someterlo o destruirlo psicológicamente a base de hostigamiento frecuente, recurrente y sistemático contra la persona acechada.
Si buscáramos motivos veríamos que hay varios, no obstante, los motivos en este caso no son razones, ya que absolutamente nada excusa ninguna práctica de acoso; un motivo es aquel que se da en la situación en la que la persona acosada porque en algún momento se volvió “amenazante” para el acosador, es decir, por ser diferente (etnia, inteligencia, tipo de cuerpo, gustos sexuales, etc.), por envidia, por conocer secretos o
prácticas no éticas de la persona que no quiere que sean revelados, se quiere aprovechar a nivel laboral, intelectual, económico, afectivo y/o sexual. Otro motivo muy común es que el acosador actual fuera un acosado en el pasado y para no volver a sufrir el mismo acoso, se convierte él mismo en un acosador. En ocasiones, el acoso puede surgir a partir de un conflicto o diferencias de intereses, pero como hemos indicado anteriormente, son muchos los motivos que pueden llegar a suscitar el acoso.
No obstante, uno de los motivos más extendidos por el que surge el acoso es el del odio irracional a una persona o a un grupo por su condición física, por el género, la raza, la ideología, la orientación sexual o incluso el aspecto. El acoso por la condición sexual incluye el odio de una persona o un grupo a personas que por la condición u orientación sexual sufren algún tipo de rechazo social, esto incluye a homosexuales, bisexuales, travestis, drag queens, transexuales, transgénero… Sin importar su sexo.
La orientación sexual (tendencia sexual o inclinación sexual), uno de los motivos más importantes de discriminación y acoso, es la preferencia sexual de una persona por personas de determinada identidad sexual (pudiéndose diferenciar la identidad sexual del género). La diferencia entre orientaciones sexuales da lugar a una clasificación entre personas heterosexuales (que por el sentido etimológico de la palabra sabemos que son personas atraídas por otras con distinta identidad de género a la propia, es decir, por personas que representen el sexo opuesto siendo hombre atraído por una mujer o incluso por un transgénico), homosexuales (que de igual forma podemos saber que son personas atraídas por otras con la misma identidad de género a la propia, pudiendo ser una mujer atraída por otra o por una transexual con identidad de género femenina), bisexuales (son personas con una preferencia sexual a ambas identidades sexuales), asexuales (referido  a personas con nulo interés por la actividad sexual o que carece de orientación sexual, diferenciadas de las personas que se encuentran en celibato o abstinencia sexual ya que estas son conductas motivadas y la asexual no lo es) y pansexuales (personas que se sienten atraídas por otras de forma sexual, sentimental o romántica sin importar la identidad de género o el sexo de la otra). La orientación sexual es una tendencia, no se considera a alguien como bisexual u homosexual por haber mantenido relaciones con personas de la misma identidad sexual.
Para diferenciarse, la identidad sexual, es aquello que podemos resumir como “sexo psicológico”. Es subconsciente y sentido por cada persona definiéndola como hombre, mujer, o un sexo no binario, es decir, ni hombre ni mujer o los dos. Y no viene relacionada con la identidad de género directamente, ya que la identidad de género implica que seas transgénico o no (la clasificación de la identidad de género es mucho más abstracta y no se clasifica en ítems universales, es decir, no tienes que estar clasificado como algo
exclusivamente ni como todo pero si puedes estar clasificado en un ítem) .
Esta identidad de género viene dada por la suma de infinitos factores, entre ellos: las dimensiones biológicas, la consciencia del individuo para reconocer la pertenencia a un sexo y es muy influyente los estereotipos o cánones de tu sociedad o la sociedad universal. Esto último sucede porque todas as culturas tienen un conjunto de esquemas de género, es decir una serie de “normas”, “prescripciones”, “estereotipos”… que sirven de base para formar una identidad social, con el fin de relacionarse con otras personas dentro de la sociedad, que da lugar a tu identidad de género. Estos esteros incluyen los rasgos biológicos (si tienes pene eres hombre), la forma de ser (se toma a la mujer como débil y al hombre como fuerte en las sociedades patriarcales y viceversa en las matriarcales), la forma de expresarse (en nuestra sociedad es normal a la mujer expresarse de forma suave y al hombre con brusquedad y lo contrario es extraño), incluso otros tantos gestos cotidianos que marcan nuestra identidad de género como la forma de mear (en muchos sitios se ve raro que el hombre mee sentado y en otros habitual que la mujer mee de pie, un ejemplo de ello podría ser la sociedad rural del norte de España donde las mujeres, que no llevan muchas veces ropa interior mean de pie de forma práctica cuando no tienes una taza de váter). De esta forma se crea una identidad de género a pesar de que sea contraria a todos estos cánones sociales, pero sin estas reglas que tiene cada sociedad, no habría identidad de género. El problema viene cuando hay
gente que sale de estos estereotipos, ya que se produce un rechazo social, marginación o acoso hacia la persona como “defensa” ante lo nuevo o lo diferente, no obstante esta identidad no es elegida.
El homosexual es la persona, sin importar si es hombre o mujer, que es atraído por gente del mismo género. Este es un comportamiento muy rechazado por ciertos grupos de gente por diversos factores y el odio a estas personas por su orientación sexual es llamado homofobia.

El bisexual es aquella persona que siente atracción tanto por el género masculino como por el femenino sin importar su propio sexo. El travesti es una persona que le gusta vestir con ropas del sexo opuesto. Esto puede suceder por distintas causas: como fin lúdico, por fetiche (excitación por verse con falda, tacones, maquillaje…), por ser transgénico sin necesidad de someterse a tratamientos (cambia su rol de género por el del sexo opuesto para identificarse con éste sin necesidad de someterse a tratamientos de cambio de género u hormonales)…
El LGBTI o LGBT son las siglas que hacen referencia al colectivo que reúne a todo el lobby de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (puede aparecer la sigla de Intersexuales o no).
El drag queen es el término mediante el cual se describe a un hombre que viste y actúa como lo que se conoce como estereotipos de una mujer de rasgos exagerados, con una intención primordialmente histriónica que se burla de las nociones tradicionales de la identidad de género y los roles de género. No debe confundirse con las identidades transgénero (drag), ya que el término transgénero implica disforia o disconformidad con el género asignado al nacer. Es una forma de personificación femenina y transformismo en el que una persona altera su apariencia y patrones de personalidad para ajustarlos al
comportamiento y apariencia de una mujer caricatura, frecuentemente exagerando las cualidades estéticas asociadas popularmente a la feminidad mediante la utilización de vestuario flamboyant, peinados exuberantes y maquillaje, originado de una intención primordialmente cómica o satírica. Al igual que en el travestismo, puede estar presente una expresión de género transexual que se manifiesta en el cross-dressing. No buscan imitar a una mujer; ellos llevan el drag queen pero sin tener un sexo en ese personaje.Pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales; siempre teniendo en cuenta que
están creando un personaje para la sociedad.
En cambio, el transgénico no está marcado por su orientación sexual, sino que puede abarcar diversas formas de expresión del género. Es un estado de identidad de género personal, con uno mismo, y sucede en personas cuya identidad no corresponde con el género asignado, es decir, el género que los demás identifican como masculino o femenino en función de la genética o del físico.
Esta expresión no solo depende de la identidad de género, sino que también, de forma independiente, cada transgénero puede identificar su orientación sexual como heterosexual, homosexual, bisexual, polisexual (atracción por individuos independientemente de su género, edad, orientación o incluso si es o no transgénero) o asexual; sin importar cual sea su género asignado ni su identidad de género.

Se consideran transgénero a aquellas que viven el rol de género al que pertenecen, superando una fase de aceptación a sí mismo, siguiendo con terapias psicológicas y hormonales bajo supervisión médica. Además la reasignación genital también es independiente, ya que no se tiene porqué llevar a cabo debido a varios factores (aceptación genital, problemas médicos, riesgos…), pero los tratamientos hormonales y psicológicos se necesitan de forma general en todos los pacientes transgénero.
No existen pruebas científicas que permitan explicar las causas de la transexualidad, no obstante, la mayoría de científicos proponen un origen biológico, concretamente a una serie de efectos hormonales durante el período fetal.
Una persona transexual nace siéndolo. Parece ser que es una anomalía que se da durante el primer trimestre de la gestación cuando se produce la sexualización del cuerpo y cerebro. Hay muchas teorías, pero ninguna científicamente demostrada. La que más se acerca es la de la anomalía hormonal a la hora de diferenciar sexualmente el cerebro del cuerpo, es decir, el cerebro se sexualiza en femenino (por ejemplo) y el cuerpo en masculino, dónde ésta persona será una mujer transexual porque aunque su cuerpo sea masculino, su cerebro es femenino y se identificará como mujer. Es difícil a día de hoy describir un patrón único, sabemos demasiado poco como para decir “esto tiene que ser así porque sino es otra cosa”. Para las personas transexuales la pubertad muchas veces es algo tremendamente traumático. El organismo empieza a desarrollar unas hormonas que nos transforman, nos convierten de niños y niñas en hombres y mujeres, cuando el sexo es congruente esto no es un problema, pero cuando es incongruente esto es tremendamente angustioso y problemático para la persona, pero se puede detener a base de tratamientos que son capaces de bloquear este desarrollo de forma que la persona permanece en ese estado previo al desarrollo sexual. Frenar el proceso de cambio y mantenerlo en un limbo, por así decirlo, para dar tiempo para que se consoliden las decisiones, que la persona madure, que llegue a reafirmarse en su decisión de cambiar todo su físico para llegar a tener todos los rasgos del sexo que siente.
En el caso masculino, la cirugía genital no está bien solucionada, es decir, se puede hacer una reconstrucción del pene pero lo que pasa es que no sería funcional, no tendrá sensibilidad y muchas veces estorba más que se utiliza, es por ello que la mayoría de veces optan a no hacer la reconstrucción genital. Contrariamente, en el caso de las mujeres, sí está muy bien solucionado ya que una reconstrucción de vagina tiene unos resultados muy buenos, es una vagina funcional, pueden tener orgasmos porque se
conserva un trozo de glande para reconstruir el clítoris.
Disconformidad con el género: El término transgénero define a aquellas personas que no se sienten cómodas con la identidad de género que tienen por nacimiento, indica la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés). Por eso, uno de los signos más comunes de este “desorden” es cuando un niño asegura que es niña, o viceversa.
El niño se niega a vestirse de acuerdo a su sexo: CNN explica la historia de Thomas Lobel, que a los tres años les dijo a sus padres que él era una niña. Thomas peleaba furiosamente cuando lo vestían con ropa de su sexo (chico). Hoy en día Thomas se ha pasado a llamar Tammy y ya puede vivir como una niña. Es normal que a veces los niños quieran probar juegos o vestidos a su sexo opuesto, pero las acciones de los niños
transgénicos son repetitivas.
Juegos no convencionales: La Sociedad Americana de Pediatría afirma que los juegos de la infancia no conocen de género, pero al paso del tiempo, van definiendo una tendencia hacía femenino o masculino. Los niños transexuales suelen elegir los juegos del sexo opuesto en toda la niñez.
Lecturas no convencionales: Ocurre lo mismo en las lecturas, en el ejemplo de Thomas, él nunca leyó historias de héroes hombres sino la Mujer Maravilla.
Autoaislamiento: El niño transgénico no encaja en grupos grandes, especialmente en de su mismo sexo.
Hablar del género a temprana edad: Como hemos indicado en el ejemplo de Thomas, con tan solo tres años él ya afirmaba que era una niña.
Si la condición no se diagnostica temprano, la pubertad puede ser crítica, puesto que los niños rechazan los cambios corporales. La ayuda médica y psicológica ayudará al joven y a la familia a transitar el desafío. También es muy importante el apoyo familiar, es imprescindible para la buena salud mental del niño.
DIFICULTADES EN LA VIDA COTIDIANA
Más allá de las explicaciones teóricas y científicas de lo que es la transexualidad y el transgénero, una de nuestras preguntas es: ¿cómo afecta este hecho en el día a día?
Las mayores dificultades o rechazos en las actividades de la vida diaria se rigen por dos elementos fundamentales: tener o no el nombre cambiado de manera legal, cuando éste no coincide con el aspecto físico produce situaciones complejas; y la imagen exterior de la persona, cuanto más normalizada esté según los cánones sociales de lo que es ser hombre o mujer, menos rechazo provoca, es decir, hasta que los resultados de la hormonación son más visibles.

.-Ir a clase, tanto en la infancia como en la adolescencia, supone un sufrimiento reprimido y/o callado, pues es una etapa en la que se conocen momentos de soledad. Es una época en la que se es víctimas de agresiones verbales y, en muchas ocasiones, también físicas que hacen que estos años se recuerden como una etapa muy dolorosa. Debido a las agresiones físicas o verbales hay personas que evitan conscientemente visibilizar cualquier indicio de su verdadera identidad. Suelen quedar ocultas a los ojos de la familia y del profesorado; no obstante, si alguna vez el profesorado es conocedor de ellas no se evidencia que actúen en su defensa.
También hay padres y madres que manifiestan conductas agresivas contra estas personas, sobre todo cuando más visible es el hecho de que su sexo biológico no coincide con su verdadera identidad. Estas agresiones están presentes en todos los niveles educativos aunque, en ocasiones, lo que cambian son las formas de expresarlas. Y en otras ocasiones, son las propias personas las que, tras experiencias negativas, lo ocultan en niveles educativos superiores. Dentro de las dificultades compartidas, las niñas y chicas transexuales parecen tener una escolarización más complicada, con mayor nivel de agresiones y rechazo y, por tanto, con mayor necesidad de protección. Todas estas dificultades tienen consecuencias en el proceso formativo de la persona. En ocasiones alcanzan grados extremos que hacen que la persona tenga que abandonar el centro y deban tomarse medidas extraordinarias. Una de las consecuencias más habituales, al menos en las personas de más edad, ha sido el abandono de la escolarización y, en consecuencia, un menor nivel educativo alcanzado. Parece que con las nuevas generaciones, afortunadamente, esta tendencia está cambiando con un importante incremento de los niveles educativos cursados a pesar de las dificultades.
.- Hacer la comunión también conlleva -al menos en generaciones anteriores más que ahora- que niñas y niños reciban su primera comunión dando resultado a otro momento de conflicto entre los niños y niñas y sus familias. El conflicto está más allá de la relevancia religiosa del evento, surge en algo tan material y tan poco espiritual como es la ropa que el niño o la niña se tiene que poner y aquella que realmente desea ponerse. Es un momento en el que socialmente está acordado el tipo de vestimenta y realizar cambios supone una transgresión demasiado grande como para permitirse a un niño o a una niña que, por su parte, tampoco comprende el trasfondo de la situación.
.- Ir al médico es una de las dificultades más evidentes, se produce antes del cambio de nombre y su reflejo en el DNI. En los listados médicos se anota el que corresponde al DNI por lo que si una persona ya ha comenzado a realizar los cambios físicos propios de su identidad pero todavía tiene el nombre de nacimiento, resulta muy violento para la persona ser llamada en voz alta. En algunas ocasiones y, fruto de la voluntad de cada profesional, se anota el nuevo nombre en el listado de tal manera que a la persona se le llama así. A pesar de las buenas voluntades de casos particulares, la falta de interés de las/los profesionales hacia estas personas es una tónica habitual en las quejas de las personas transgénero y transexuales acerca de la atención sanitaria. Desinterés que en ocasiones se une a una falta de información sobre los protocolos del propio sistema sanitario. Otra de las quejas es la referida al excesivo tiempo de espera para conseguir las citas con el equipo médico antes de iniciar el tratamiento hormonal, lo que no hace sino alargar la angustia que supone no poder modificar un cuerpo con el que la persona no se siente identificada y todo lo que socialmente conlleva.
.- Buscar o mantener un empleo, dependiendo de en qué fase del proceso de cambio físico se encuentre la persona, las dificultades son mayores o menores para conseguir un empleo o mantenerlo. Las mayores dificultades suelen darse en el momento en que se están produciendo los primeros cambios físicos producto de la hormonación, es decir, cuando la imagen todavía no es demasiado femenina o masculina. También surgen problemas cuando el nombre legal no coincide con el aspecto. La merma en la autoestima y la inseguridad son aspectos que posicionan a estas personas en una situación de mayor desventaja en el ámbito laboral. Cuando el cambio físico todavía no se ha producido, las personas, por temor a perder o no
lograr un empleo, se dan a conocer con su identidad de nacimiento.
Hay personas que han visibilizado tempranamente su verdadera identidad y han tenido una trayectoria laboral asociada a esa condición de transexualidad. También existen personas transgénero y transexuales que trabajan y no han tenido mayores problemas en este ámbito, tanto si han trabajado en la empresa privada como si trabajan en la Administración pública. Ello no significa que todas las compañeras o compañeros reaccionan con el mismo grado de aceptación. En este sentido, una de las cuestiones en la que más inciden las personas transgénero y transexuales es en el uso de servicios y vestuarios, porque antes de visibilizar el cambio, deben usar lo que corresponde al género con el que no se identifican y, cuando ya han realizado el cambio, porque existen reticencias por parte de algunas y algunos compañeros a compartir estos espacios con ellos. En ocasiones, la aceptación externa (seguir trabajando tras comunicar el cambio de identidad) lleva soterrada una evidente falta de aceptación. La inserción laboral es complicada, hay que saber cómo y dónde buscar trabajo. En este sentido, hay quienes consideran necesario establecer medidas de apoyo en esta búsqueda para superar las inseguridades propias que a una persona le genera pensar que no lo va a encontrar, y por otra parte, desterrar la idea de que ser persona transexual es incompatible con encontrar un empleo normalizado. En generaciones anteriores sí se puede decir que el empleo normalizado estaba prácticamente vetado para aquellas personas que mostraban su transexualidad o su transgénero, pero hoy en día sí pueden acceder a empleos normalizados. La asociación de mujer transexual y actividades relacionadas con la prostitución como medio de vida es una realidad, pero en ocasiones es una idea que se debe ir desterrando, ya que no es la única opción.

.- Respecto a otras actividades (compras, viajes, deportes…), el hecho de no haber realizado el cambio de nombre y sexo y su correspondiente modificación del DNI, se traduce en dificultades diarias a la hora de realizar trámites en que se requiera este documento. Acudir al banco o realizar compras y utilizar la tarjeta de crédito provoca inconvenientes debido a la no concordancia de nombre y aspecto físico, hasta el punto de tener que dar explicaciones no gratas para la persona transgénero. Además, existe escasa sensibilidad social en el trato a estas personas aun viendo claramente a qué género pertenecen. El uso de vestuarios, en polideportivos o gimnasios, y de servicios en bares u otros lugares, suele ser un motivo de conflicto personal: ¿a cuál entro? Aunque sobretodo social: ¿qué dirán si entro en éste?, conflictos que suelen resolverse de formas variadas: esperar e ir a casa e incluso no encontrar una solución.
.-Tener una pareja y formar una familia es, sin duda, una de las mayores dificultades para las personas transgénero o transexuales. Dentro de esta dificultad compartida, en el caso de las mujeres transexuales heterosexuales la dificultad es mayor. Cuando la persona transexual busca pareja entre los hombres existe un mayor rechazo, mientras que si la pareja buscada es una mujer, este rechazo es menor. Quizá en ello influye cómo vive cada género su propia sexualidad; en el caso de los hombres parece haber una mayor importancia de lo genital en comparación con las mujeres. Uno de los motivos por los que las personas desean realizarse la cirugía genital es el deseo de encontrar una pareja estable o poder mantener relaciones sexuales con su pareja actual. También existen parejas en las que las dos personas son transexuales; en estos casos se considera que la complicidad y la comprensión son mayores porque se tienen vivencias similares.

VISIÓN CIUDADANA
Si tratáramos de resumir el concepto que la sociedad tiene sobre las personas transgénero y transexuales, sin duda sería el del desconocimiento generalizado, acentuándose en el caso del transgénero que en el de la transexualidad. Hay personas que, a priori, dicen saber qué significan y qué diferencia tienen estas cuestiones, pero una vez se profundiza sobre ello se observa que el concepto no coincide con la realidad,
principalmente porque identifican la transexualidad con la homosexualidad o el travestismo.
En el caso del transgénero, el grado de desconocimiento es tal que ni siquiera existen ideas equivocadas al respecto, directamente no se contempla socialmente su existencia.
A la gente le cuesta entender que haya personas que se encuentran en posiciones tradicionalmente no definidas respecto del sexo. Se entiende que una persona esté descontenta con su sexo de nacimiento y quiera cambiarlo, sin embargo, no se comprende que alguien no se identifique con ser hombre o mujer. Ello genera dificultades para la aceptación del colectivo.
La sociedad desinformada tiene una imagen equivocada sobre estos términos, los asocian a la homosexualidad y al travestismo de manera mayoritaria. También los vinculan al mundo de la noche, al espectáculo, a la ambigüedad, a personas extrañas fuera de la sociedad, a la prostitución, a personas enfermas, con problemas psicológicos que no saben lo que quieren o a personas caprichosas y viciosas. Resulta significativo que todos estos apelativos se asocian a mujeres transexuales, que son las únicas que, de manera espontánea, se identifican por parte de la ciudadanía. Los hombres transexuales son invisibles o, al menos, mucho más invisibles que las mujeres. En la formación de esta imagen se reconoce explícitamente la influencia de los medios de comunicación, más específicamente, de los programas televisivos sensacionalistas. Son sus personajes las únicas referencias conocidas para la gran mayoría de la ciudadanía. La imagen estereotipada y fuera de la realidad, genera un rechazo inicial evidente porque estas personas representan estilos de vida que incomodan por suponer una ruptura radical con los modelos establecidos de hombre y mujer. La transexualidad y, sobre todo, el transgénero genera desubicación en el conjunto de ideas, normas y valores interiorizados socialmente. Representa un cambio en la manera tradicional de clasificar sexualmente a las personas, supone abrirse a nuevos esquemas mentales no siempre fáciles de aceptar.
De hecho, se menciona la importancia del aspecto sexual externo en el grado de aceptación o el rechazo inicial a este colectivo. Más allá de la transexualidad o transgénero como procesos o, incluso, estilos de vida diferentes a lo habitual, lo que queda claro es que se rechaza la diferencia evidente, la exageración de ciertos rasgos físicos y actitudes y la ambigüedad. Es decir, lo que llama la atención se sale de la norma. Así, a mayor normalidad física de la persona, mayor aceptación, y a mayor evidencia de la transexualidad o ambigüedad en el transgénero, mayor rechazo.
La respuesta social depende del grado de conocimiento de la misma. La aceptación del transgénero no aumenta sustancialmente al incrementar la información, estas quedan invisibilizadas al referirse la ciudadanía a todas ellas como personas transexuales. El transgénero es una cuestión de difícil comprensión, la ruptura de esquemas establecidos es tan grande que, a pesar de aumentar la información, se observa una menor aceptación en comparación a la transexualidad, en t.

MARCO LEGISLATIVO.
En España, en lo referente a la transexualidad, hay cuatro comunidades autónomas que
han desarrollado leyes:

– Navarra y País Vasco han desarrollado leyes integrales:
Ley Foral 12/2009, de 19 de noviembre, de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales.
Ley 14/2012, de 28 de junio, de no discriminación por motivos de identidades de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales.
– Andalucía:
Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas transexuales de Andalucía:
CAPÍTULO I
Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto.
1. La presente Ley tiene por objeto establecer un marco normativo adecuado para garantizar el derecho a la autodeterminación de género de las personas que manifiesten una identidad de género distinta a la asignada al nacer.
2. A los efectos establecidos en el apartado anterior, la Ley regula un conjunto de facultades y deberes que integran el referido derecho a la autodeterminación de género, así como las actuaciones necesarias que para hacerlo efectivo corresponden a la Administración de la Junta de Andalucía.
Artículo 2. Derecho a la autodeterminación de género.
Toda persona tiene derecho:
1. A recibir una atención integral y adecuada a sus necesidades sociales, sanitarias, jurídicas, laborales y educativas, entre otras, en igualdad efectiva de condiciones y sin discriminación con el resto de la ciudadanía, en relación con lo previsto en los artículos 35 y 37.1.2.o del Estatuto de Autonomía para Andalucía y el artículo 43.2 de la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía.
2. Al reconocimiento de su identidad de género, libremente determinada.
3. Al libre desarrollo de su personalidad conforme a su identidad de género, libremente determinada.
4. A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad en el ámbito de la Administración de la Junta de Andalucía.
5. Al ejercicio de su libertad, conforme a su identidad de género, en los diferentes ámbitos de la vida social y, en particular, en el acceso y atención en los distintos servicios públicos que se prestan por la Administración de la Junta de Andalucía.
Artículo 3. Identidad de género.
A los efectos de la presente Ley, se entiende por identidad de género la vivencia interna e individual del género tal y como cada persona la siente, que puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, y que incluye la vivencia personal del cuerpo. Puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido.
Artículo 4. Ámbito de aplicación de la Ley.
1. La presente Ley será de aplicación, con carácter general, a todas las personas con residencia efectiva en Andalucía que manifiesten una identidad de género distinta a la asignada al nacer.
Artículo 5. Criterios generales de actuación.
1. Toda norma, reglamentación, procedimiento o actuación de las Administraciones a las que hace referencia el apartado 2 del artículo 4 de la presente Ley deberán respetar el derecho humano a la autodeterminación de la identidad de género y no podrán limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la libre autodeterminación de género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre a favor del libre y pleno ejercicio de ese derecho.
2. Ninguna persona será obligada a someterse a tratamiento, procedimiento médico o examen psicológico que coarte su libertad de autodeterminación de género.
Artículo 6. Principio de no discriminación por motivos de identidad de género.
1. Todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, con independencia de su identidad de género.
2. Ninguna persona podrá ser objeto de discriminación, acoso, penalización o denegación de servicio por motivo de su identidad de género.
Artículo 7. Medidas contra la transfobia.
La Administración de la Junta de Andalucía, en colaboración con las asociaciones de personas transexuales:
a) Diseñará, implementará y evaluará sistemáticamente una política proactiva en relación a la mejor integración social de las personas incluidas en el ámbito de aplicación de la presente Ley. Dicha política estará dotada de los instrumentos y estructuras necesarios para hacerla viable y ostentará carácter transversal.
b) Procurará una protección especial a las mujeres transexuales, por el riesgo añadido de acumular múltiples causas de discriminación.
c) Desarrollará e implementará programas de capacitación, sensibilización u otros dirigidos a contrarrestar entre el personal funcionario, laboral, estatutario y sanitario de las administraciones y de los organismos, sociedades y entes públicos las actitudes discriminatorias, los prejuicios y la imposición de estereotipos en relación con la expresión de la propia identidad de género.
d) Emprenderá campañas de sensibilización, dirigidas al público en general, a fin de combatir los prejuicios subyacentes a la discriminación y a la violencia relacionada con la identidad de género, y para promover el respeto a todas las personas, independientemente de su identidad de género.
e) Fomentará la creación de un tejido social y de autoapoyo y redes de ayuda entre las propias personas incluidas en el ámbito de aplicación de la presente Ley, en los que sean posibles la creación de espacios seguros en los que puedan encontrarse y comunicarse estrategias y herramientas para afrontar los retos planteados desde el entorno familiar, laboral, de pareja, etcétera, fomentando la propia autoestima y la dignidad como personas.
f) Asegurará que los medios de comunicación de titularidad pública y privada promuevan el conocimiento de la realidad transexual, garantizando una imagen igualitaria que evite prejuicios y estereotipos dominantes en relación con la identidad de género.
g) Promoverá que las Universidades de Andalucía fomenten la formación y la investigación en materia de autodeterminación de género, estableciendo convenios de colaboración, si ello fuera aconsejable.
CAPÍTULO II
Atención sanitaria
Artículo 10. Asistencia sanitaria a través del Servicio Andaluz de Salud.
1. Todas las personas tienen el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, sin que pueda haber discriminación ni segregación por motivos de identidad de género.
2. El Sistema Sanitario Público de Andalucía garantizará el acceso a la cartera de servicios existentes a todas las personas incluidas en el ámbito de aplicación de esta Ley, conforme a su identidad de género. Asimismo, recibirán la atención adecuada a su identidad de género y cuando existan diferentes dependencias por razón de sexo ocuparán aquella que se corresponda con lo solicitado.
3. La Consejería competente en materia de salud establecerá un procedimiento asistencial de atención a las personas transexuales que contendrá los criterios, objetivos y estándares de atención recogidos en las recomendaciones internacionales en la materia, que en todo caso han de ser compatibles con los principios inspiradores de esta Ley.

Dicho procedimiento se elaborará en colaboración con personas transexuales y entidades que las representan.
4. El Servicio Andaluz de Salud facilitará el acceso a la cartera de servicios existentes conforme al proceso asistencial establecido, dentro de sus competencias, procurando la máxima proximidad entre las personas usuarias y los centros sanitarios, siempre que se garantice la calidad y seguridad en la atención.
5. El Sistema Sanitario Público de Andalucía proporcionará el proceso de reasignación sexual conforme a su cartera básica de servicios, dentro del marco de sus competencias.
6. La fase de reasignación quirúrgica será prestada para personas mayores de edad, dentro del marco del proceso asistencial establecido.
Artículo 11. Formación de los profesionales clínicos.
La Consejería competente en materia de salud establecerá las medidas adecuadas, en estrecha colaboración con las sociedades profesionales correspondientes y los demás agentes del conocimiento, para asegurar, con el fomento y participación en las actividades de investigación en el campo de las ciencias de la salud e innovación tecnológica, el derecho de los profesionales a recibir formación específica de calidad en materia de transexualidad, dentro del marco definido por el Plan Estratégico de Formación Integral del Sistema Sanitario Público de Andalucía.
CAPÍTULO III
No discriminación en el ámbito laboral
CAPÍTULO IV
Atención educativa
Artículo 15. Actuaciones respecto a la identidad de género de las personas en el ámbito educativo.
a) Velará por que el sistema educativo sea un espacio de respeto y tolerancia libre de toda presión, agresión o discriminación por motivos de identidad de género, con amparo a los estudiantes, docentes y familias que lo componen. Asimismo, asegurará el respeto a todas las expresiones de género presentes en el ámbito educativo.
e) Garantizará protección adecuada a todas las personas concernidas (estudiantes y sus familias, miembros del personal y docentes) contra todas las formas de exclusión social y violencia por motivos de identidad de género, incluyendo el acoso y el hostigamiento,
dentro del ámbito escolar, teniendo en cuenta lo que establece el artículo 16 de la presente Ley, relativo a combatir el acoso escolar.
Artículo 16. Combatir el acoso escolar.
La Administración de la Junta de Andalucía reforzará especialmente las actuaciones en los centros educativos de Andalucía que tengan por objeto combatir el acoso escolar por razón de identidad de género. Asimismo, se informará a los padres, tutores o representantes legales de los menores que hubiesen sido o estén siendo objeto de acoso de los correspondientes hechos, así como de los posibles mecanismos de denuncia ante los mismos.
CAPÍTULO V
Atención social
Artículo 18. Servicios de asesoramiento y apoyo.
Reglamentariamente se regulará la organización y funcionamiento de los siguientes servicios:
a) Información, orientación, acompañamiento y asesoramiento, incluido el legal, en relación con sus necesidades de apoyo en el proceso de cambio y adaptación psicosocial del entorno social y familiar de la persona transexual, con especial incidencia en el caso de los menores.
Artículo 19. Menores de edad.
1. Los menores de edad incluidos en el ámbito de aplicación de esta Ley tienen derecho a recibir de la Comunidad Autónoma de Andalucía la protección y la atención necesarias para promover su desarrollo integral, mediante actuaciones eficaces para su integración familiar y social.
6. Los menores incluidos en el ámbito de aplicación de la presente Ley tienen pleno derecho a recibir la atención sanitaria necesaria para garantizar el desarrollo equilibrado y saludable de su identidad de género, con especial atención en la etapa de la pubertad, de conformidad con las recomendaciones médicas internacionales en materia de transexualidad, que en todo caso han de ser compatibles con los principios inspiradores de esta Ley.
Artículo 20. Personas jóvenes.
La Consejería competente en materia de juventud promoverá y difundirá el respeto a la libre orientación sexual y a la identidad de género, así como las buenas prácticas al respecto en el ámbito de la participación y el asesoramiento juvenil.
Artículo 21. Personas mayores.
1. Las personas mayores incluidas en el ámbito de aplicación de la presente Ley tienen derecho a recibir del sistema de servicios públicos sociales de la Comunidad Autónoma de Andalucía una protección y una atención integrales para la promoción de su autonomía personal y del envejecimiento activo, que les permita una vida digna e independiente y su bienestar social e individual, así como a acceder a una atención gerontológica adecuada a sus necesidades en los ámbitos sanitario, social y asistencial.
Artículo 22. Principios para la atención, apoyo y protección de las víctimas.

1. La Comunidad Autónoma de Andalucía, en el ámbito de sus competencias en materia de servicios sociales, seguridad y policía autonómica, adoptará todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole para asegurar que las personas transexuales que hayan sido víctimas de un delito reciban la protección y apoyo adecuados, especialmente cuando se trate de crímenes de odio basados en la identidad de género, expresión de género u orientación sexual de la víctima.
Disposición adicional primera. Unidad de atención sanitaria en materia de transexualidad.
En el marco del Sistema Sanitario Público de Andalucía se garantizará la existencia de
una unidad específica de atención sanitaria en materia de transexualidad.

Cataluña:
Ley 11/2014, de 10 de octubre, para garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia:
PREÁMBULO
El objetivo de la presente ley es desarrollar y garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales (LGBTI) y evitar a estas personas situaciones de discriminación y violencia, para asegurar que en Cataluña se pueda vivir la diversidad sexual y afectiva en plena libertad.
TÍTULO PRELIMINAR
Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto.
1. La presente ley tiene por objeto establecer y regular los medios y las medidas para hacer efectivo el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razón de orientación sexual, de identidad de género o de expresión de género, en los ámbitos, tanto públicos como privados, sobre los que la Generalidad y los entes locales tienen competencias.
2. Las medidas establecidas por la presente ley para hacer efectivo el derecho de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros o intersexuales (LGBTI) a la igualdad y la no discriminación al que se refiere el apartado 1 afectan a:
a) Todas las áreas de la vida social.
b) Todas las etapas de la vida.
c) Todas las contingencias en el transcurso de la vida, como cualquier cambio en el estado civil, la formación de una familia, la enfermedad, la incapacitación, la privación de libertad o la muerte.

Artículo 2. Finalidad.
La finalidad de la presente ley es establecer las condiciones por las que los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales, y de los grupos en los que se integran, sean reales y efectivos; facilitarles la participación y la representación en todos los ámbitos de la vida social; y contribuir a la superación de los estereotipos que afectan negativamente a la percepción social de estas personas.
Artículo 3. Ámbito de aplicación y garantía de cumplimiento.
1. La presente ley se aplica, en el ámbito territorial de Cataluña, a cualquier persona, física o jurídica, de derecho público o privado, independientemente de la situación administrativa o personal en la que se encuentre, sin perjuicio de lo establecido por la legislación en materia de extranjería, los tratados internacionales aplicables y el resto de legislación vigente.
2. La Generalidad y los entes locales deben garantizar el cumplimiento de la presente ley y promover las condiciones para hacerla plenamente efectiva en los respectivos ámbitos competenciales.

TÍTULO II
Políticas públicas para promover la igualdad efectiva de las personas LGBTI

CAPÍTULO II
Sectores de intervención
Artículo 12. Educación.
Artículo 13. Universidades.
Artículo 14. Cultura, tiempo libre y deporte.
Artículo 15. Medios de comunicación.
Artículo 16. Salud.
Artículo 17. Acción social.
Artículo 18. Orden público y privación de libertad.
Artículo 19. Participación y solidaridad.

CAPÍTULO III
Mercado de trabajo

Artículo 20. Integración del derecho a la igualdad de trato y oportunidades de las personas LGBTI.
1. El departamento competente en materia de trabajo debe tener en cuenta, en sus políticas, el derecho de las personas a no ser discriminadas por razón de orientación sexual, identidad de género o expresión de género.
2. Las empresas deben respetar la igualdad de trato y de oportunidades de las personas LGBTI. Por esta razón, deben adoptar medidas dirigidas a evitar cualquier tipo de  discriminación laboral. Estas medidas deben ser objeto de negociación y, en su caso, deben acordarse con los representantes legales de los trabajadores.
3. El Gobierno debe impulsar la adopción voluntaria de planes de igualdad y no discriminación, mediante las medidas de fomento pertinentes, especialmente dirigidas a  las pequeñas y medias empresas, que deben incluir el apoyo técnico necesario.

TÍTULO III
Transidentidad e intersexualidad

Artículo 23. Personas transgénero y personas intersexuales.
1. En el ámbito de las administraciones públicas de Cataluña, especialmente en el ámbito educativo y universitario, deben establecerse por reglamento las condiciones para que las personas transgénero y las personas intersexuales sean tratadas y nombradas de acuerdo con el nombre del género con el que se identifican, aunque sean menores de edad.
2. Las administraciones públicas de Cataluña deben velar, en cualquiera de sus procedimientos, por el respeto a la confidencialidad de los datos relativos a la identidad de género de las personas beneficiarias de la presente ley.
3. Debe garantizarse, en cualquier caso, el derecho a consulta y a información específica para personas transgénero y para personas intersexuales en ámbitos como el acceso al mercado de trabajo, los tratamientos hormonales y las intervenciones quirúrgicas o la salud sexual y reproductiva.
4. Las personas transgénero y las personas intersexuales deben poder acogerse a lo establecido por la presente ley sin necesidad de un diagnóstico de disforia de género ni tratamiento médico.

z4APORTACIONES DEL ESTUDIO
Para este estudio hemos empleado diferentes páginas web sobre las personas transgénero, el acoso, los problemas cotidianos a los que se enfrentan y teoría básica necesaria para entender la forma de pensar de dichas personas. Las entrevistas realizadas han sido de mucha ayuda pues así vemos de primera mano las dificultades diarias que se les presentan, su forma de ver y vivir la vida, así como la solución a sus problemas. En Youtube se encuentran infinitos videos de personas transgénero que cuentan sin tabúes su proceso de cambio, así como sus tratamientos y maneras de controlar el tono de voz. En los anexos hemos adjuntado diferentes canales de Youtube1 y un documental reciente de TV32 sobre menores transgénero, muy útiles para entender y diferenciar los tipos de identidad sexual. También hemos adjuntado las entrevistas3 anteriormente nombradas como también las asociaciones/blogs4 y todo tipo de instituciones españolas que apoyan la transexualidad.
OBJETIVOS
Cuando nos plantearon hacer un trabajo sobre las personas transgénero nos dimos cuenta que nuestro problema y el de la sociedad era no saber diferenciar entre todos los términos que definen a una persona no conforme con su género. Por ello, decidimos que nuestro principal objetivo sería conocer qué es una persona transgénero, describir cómo se sienten por ello, identificar qué tipos hay y analizar los problemas que sufren debido a su condición. Una vez conseguido, teníamos que indagar un poco más:
clasificar las dificultades que supone completar la transición hasta sentirse conformes y cómodos consigo mismos y sus cuerpos.
METODOLOGÍA
La metodología empleada para este trabajo ha sido la búsqueda profunda por internet y bibliotecas sobre definiciones, casos, leyes… que tienen que ver con las personas transgénero. Tras una información globalizada hemos ido extrayendo las “palabras clave” de cada caso y definición para aclarar nuestros objetivos. En la introducción explicamos brevemente el acoso que sufren las personas transgénero en la sociedad y, seguidamente en el marco teórico se deja claro el significado de persona transgénero, travesti, dragqueen, etc. Definiciones necesarias para comprender físico y emocionalmente el comportamiento de dichas personas. Vimos importante plasmar las dificultades de estas personas en la sociedad, en cosas tan cotidianas como ir al médico o a un baño público.
Las leyes exclusivas para ellos las hemos recogido en un apartado después de toda la información básica, pues consideramos importante la normalización en la sociedad de este tema.
La recogida de datos no ha sido muy difícil, pues a día de hoy en internet se pueden encontrar infinitas páginas, asociaciones, blogs, entre otros, dedicados a todo tipo de cambios de género, gustos, ideologías y formas de vida
Por último, hemos realizado entrevistas a tres personas con las que hemos contactado y en base a esas entrevistas hemos realizado un análisis confirmando lo que hemos encontrado en internet y desmintiendo algunas afirmaciones consiguiendo mediante el análisis deductivo los tipos de acoso a la transexualidad y hemos valorado los diversos factores y dificultades.
ANÁLISIS DE ENTREVISTAS
El acoso en el transgénero es un problema que se da no sólo actualmente, si no que se ha dado siempre debido, a los prejuicios sociales y a la clasificación de personas por los estereotipos observados a primera vista, principalmente.
La sociedad ha marcado desde siempre al ser humano por su género creando dos grupos distintos bien delimitados y de los cuales no se puede saltar, es decir, si naces hombre siempre serás hombre y si naces mujer siempre serás mujer, no hay un género ambiguo aceptado por la sociedad y el género social y culturalmente es asociado al sexo.
En nuestro trabajo de investigación hemos encontrado diversas evidencias de este acoso que se da en todos los ámbitos, desde el colegio hasta en el trabajo pasando por situaciones cotidianas. Hemos observado que la sociedad tiene una idea difusa del término de transexualidad ya que se asocian estos conceptos al travestismo o incluso a la homosexualidad, esto sucede por el desconocimiento de estas condiciones.

También ha sido relacionado también durante mucho tiempo con la prostitución, al mundo de la noche, al espectáculo y a la ambigüedad sexual; lo cual genera un rechazo social debido que todo esto es moralmente dudoso, pero la causa de esta relación es la exageración mediática y el sensacionalismo de los medios de comunicación que se usan con el fin de captar audiencia. La mayoría de casos vistos en televisión más importantes son controvertidos con nombres artísticos muy sensacionalistas como La Veneno, La Pelopony entre otros, además se suele confundir con el travestismo por casos mediáticos como el de Carmen de Mairena. Las distintas organizaciones transgénero luchan contra este sensacionalismo mediático que se da en otros casos como los novedosos programas sobre la raza gitana en los que se crea una imagen que no coincide con la realidad diaria de estos colectivos.
Diversos estudios científicos redactados por entidades como la OMS aseguran que la transexualidad es una patología, lo cual es controvertido ya que diversos psicólogos y psiquiatras junto con LGTB, luchan por la despatologización de cualquier condición sexual y de género.
Todos estos factores reunidos crean un sentimiento de rechazo ante la sociedad ya que se crea una imagen social poco deseada. En la entrevista6 con Joana y Gina vemos como nos hablan ambas de algunas situaciones donde se confirman este rechazo que llega a ser considerado un acoso generalizado. Situaciones como las que nos comentan en la que la familia siente un rechazo a priori de esta condición al considerar que para ellos: “es una catástrofe” o “estás arruinando tu vida”, confirman que la sociedad rechaza estas condiciones, las relacionan con una mala vida y el mundo de la noche, puesto que la familia suele ser un reflejo social e cultural.
Otro ejemplo se ve al preguntar sobre el rechazo sufrido en la escuela, donde vemos que realmente el rechazo es a la condición y no a la persona, ya que, Gina nos cuenta como en su época escolar, dicha època al estar cerca de la dictadura franquista es más dura que la época actual porque el rechazo a las condiciones sexuales diversas se veían como algo correcto, no sufría ningún rechazo por parte de sus amigos y otros niños al tener lo que la sociedad marcaba como un carácter masculino al gustarle los deportes y tener amigos; lo mismo le pasó a Aitor, un joven actual, lo que nos conlleva a pensar que la
época no es un factor decisivo y que no son casos aislados; pero posteriormente al realizar los cambios convenientes si que empezó a sufrir rechazo Gina, lo cual nos confirma que la sociedad siente rechazo a la condición y no a la persona, sin embargo Aitor no ha sufrido acoso directo pero sí rechazo por su condición. No obstante, Joana sí que sufrió rechazo durante su época, lo que reafirma lo dicho ya que ella al no tener claro su condición y costarle relacionarse el resto de niños la acosaban y sufría bullying.

La situación que nos comentan ambas, Joana y Gina, sobre la confusión que sentía la mayoría de gente al ver que a pesar de tener una condición de género distinta al sexo podría no concordar con una orientación sexual hetero, es decir, a pesar de nacer con gametos masculinos y género ser femenino les pueden atraer hombres, mujeres, ambos o tener cualquier orientación sexual como las comentadas anteriormente: heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, asexualidad y pansexualidad. Esto confirma que la sociedad suele ligar la transexualidad con la homosexualidad ya que se ve lógico socialmente realizar el cambio de sexo y que te sientas atraído por el sexo opuesto.
También vemos acoso en el caso particular de Gina, la qual es rechazada en un lugar de trabajo al enseñar el DNI, por ser transexual o en aquel trabajo que tuvo durante su transición en el que la despidieron por ello. Aitor tuvo problemas con un jefe, lo que no fue un caso aislado el suyo, si no que casi todos sus empleados tenían problemas con él.
Aitor también tuvo problemas con la ropa, no como Joana y Gina, esto provoca rechazo social cuando realmente hay ropa más unisex hoy en día donde no hace falta verse obligado a vestir del género contrario al cual sientes que perteneces.
Por último vemos del mismo un rechazo social en aspectos básicos como el ir al baño y etiquetar a todo el mundo por lo que parece y no, por lo que es o por su condición y es algo que nos cuentan Joana y Gina como casi anecdótico, ya que, para ellas no tiene ninguna importancia, pero hay gente que sí que se ve molesta y rechazada por ello, como Aitor, esto se ve también en que varias asociaciones del colectivo LGBT luchan por eliminar esta inhibición, el de Aitor no es un caso aislado.
ASPECTOS ÉTICOS
Hemos realizado este trabajo sin ningún ánimo de lucro, únicamente con el objetivo de concienciarnos a nosotros mismos y adquirir conocimientos profesionales para nuestro futuro laboral. Hemos realizado hojas de consentimiento informado7 para recibir la aprobación por escrito de nuestros entrevistados los cuales han sido informados del uso de la entrevista, así como de su anonimato y la confidencialidad de sus datos. Ellos han firmado conforme estaban de acuerdo con las preguntas de la entrevista y el uso de ella.
Dos de las personas han estado de acuerdo con no conservar su anonimato, el tercero es un personaje público. Ya que ha expuesto su testimonio en YouTube bajo derechos de copyright propios.

z3BIBLIOGRAFÍA
Mejía,N. (2006) Transgenerismos.Una experiencia transexual desde la perspectiva antropológica. Barcelona: Bellaterra
Guasch, O. i Viñuales, O. (eds). (2003) Sexualidades. Diversidad y control social. Barcelona: Bellaterra.
Esteban, ML. (2004) Antropología del cuerpo. Barcelona: Bellaterra.
Serv. Endocrin. Hosp. Ramón y Cajal. Universidad Alcalá. Transexualismo. Endocrinología y Nutrición. 06/2003; 50(07): Madrid.
Redacción. Un menor transexual que logró cambiar su DNI se suicida por acoso. La Vanguardia. 25/12/2015. Barcelona.
Romero-Ródenas, M.J. Protección frente al acoso en el trabajo. Albacete: Bomarzo; 2004.
Barquín, A. El váter de la escuela Una reflexión sobre género, arquitectura y educación.
Athenea Digital . 03/2015; 15(1): Spain.
Susana Díaz Pacheco, Presidenta de la Junta de Andalucía. BOJA Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. [Internet]. Sevilla; 18 de julio de 2014. [Acceso: 24 de abril de 2016].
Consultado en: http://www.juntadeandalucia.es/boja/2014/139/BOJA14-139-00133.pdf
Artur Mas i Gavarró, el Presidente de la Generalidad. BOE Boletín Oficial del Estado. [Internet]. Cataluña: 20 de noviembre de 2014. [Acceso: 03 de marzo del 2016].
Consultado en: https://www.boe.es/boe/dias/2014/11/20/pdfs/BOE-A-2014-11990.pdf

Federación Estatal de Lesbians, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Acoso escolar ( y riesgo de suicidio) por orientación sexual e identidad de género: Fracaso del Sistema Educativo. [Internet]. Madrid; mayo de 2013. [Acceso: 03 de marzo de 2016].
Consultado en: http://www.felgtb.org/rs/2157/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e9886/671/filename/
informedefensor-17m13.pdf
Chrysallisorges. [Online]. http://chrysallis.org.es
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E.F.E. Publicoes. [Online]. http://www.publico.es/sociedad/mas-mitad-joveneshomosexuales-  sufren.html
Acosopsicologicocom. [Online]: http://www.acosopsicologico.com
Avanzis. Felgtborg. [Online]. Available from: http://www.felgtb.org
Lapedra, J. Noalacosoorg. [Online]. Available from: http://www.noalacoso.org
Holadoctorcom. [Online]. http://holadoctor.com/es/álbum-de-fotos/las-7-señales-de-unniño-transgénero
Trànsit, menors transsexuals. TV3. 10/04/2016. http://wwwtv3cat/30minuts/reportatges/1984/Transit-menors-transsexuals

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